[BAD-31/05/10]
El 31 de mayo se celebra en todo el mundo el "Día Mundial Sin
Tabaco". La fecha fue establecida por la Organización Mundial de la
Salud (OMS) en 1987, con el objetivo de señalar los riesgos que supone el
consumo de tabaco para la salud y fomentar políticas eficaces para
reducirlo.
Este
año el eje de la campaña es Género y Tabaco, ya que la OMS sostiene que
el consumo en mujeres está aumentando exponencialmente en todo el mundo,
mientras que los índices en los hombres han llegado su pico máximo e,
inclusive, ha está disminuyendo. La Fundación Interamericana del Corazón
en Argentina (FIC) afirma que este aumento en el consumo por parte de las
mujeres se relaciona directamente "una estrategia comercial de
marketing directo y agresivo de la industria tabacalera".
El
27 de febrero de 2005, entró en vigencia el Convenio Marco para el Control
del Tabaco (CMCT) impulsado por la OMS, tendiente a "proteger a las
generaciones presentes y futuras del consumo de tabaco y de la exposición
al humo de tabaco [...] reconociendo que la ciencia ha demostrado
inequívocamente que su consumo y la exposición al humo de tabaco son
causas de mortalidad, morbilidad y discapacidad". El CMCT dispone
políticas de control tales como los ambientes libres de humo, etiquetas
graficas de advertencia, impuestos elevados al tabaco con el objetivo de
salvar la vida de las mujeres del mundo.
Según
afirma la FIC, Argentina al ser uno de los pocos países del mundo que no ha
ratificado el Convenio, no aplica una política sanitaria seria en la
materia y "ha puesto a sus mujeres en un lugar de mayor y más grave
riesgo para la salud". La FIC agrega que "las muertes entre las
mujeres de 20 años o más pueden aumentar de 1,5 millones en 2004 a 2,5
millones en 2030; casi el 75% de estas muertes estimadas se producirán en
países con ingresos bajos y medios".
En
Argentina, el consumo de tabaco por parte de las mujeres jóvenes ya ha
superado al de los hombres. Es por ello que la FIC insta a Argentina a
ratificar el CMTC para que acompañe los esfuerzos sanitarios de la región
para controlar el tabaquismo y proteger a sus políticas de salud pública
sobre control del tabaco de los intereses comerciales y otros intereses
adquiridos de la industria del tabaco.
Todas
las formas del tabaco son adictivas y fatales. Las evidencias científicas
son concluyentes al indicar que el consumo de tabaco causa una amplia
variedad de tipos de cáncer.
Las
mujeres fumadoras tienen un riesgo elevado de sufrir accidentes
cerebrovasculares, hemorragias en las membranas que rodean al cerebro,
endurecimiento de las arterias y muerte por aneurisma aórtico.
El
consumo de tabaco disminuye los estrógenos produciendo como consecuencia
descalcificación ósea.
Fumar
reduce la fertilidad y la fecundidad y existe mayor riesgo de recién nacido
prematuro y de bajo peso.
El
"humo de segunda mano" –fumadores pasivos- causa aproximadamente
600.000 muertes prematuras por año en todo el mundo.